Ese día entré en la consulta del Doctor sabiendo que los resultados iban a ser positivos, y que directamente pasaría a citarme con los equipo de Radioterapia.
Estaba incluso contenta, convencida, todo había salido bien, los ganglios centinelas estaban limpios. Esto pintaba fenomenal.
Pero cuando empezó a hablar el doctor, contando los efectos secundarios de la Quimio y recogió de la impresora el informe, comenzó a cambiar mi esquema mental, la sonrisa de cortesía que se debía intuir pasó a convertirse en un gesto de máxima alerta porque los resultados habían sido concluyentes: un alto porcentaje de repetición en los siguientes 10 años.
Iba a Quimioterapia.
¿Cómo? ¿Qué? tenía que prestar atención, estaba hablando para mi, era mi tratamiento.
15 de Enero y los resultados del Oncotype corroboraron la necesidad de aplicar un tratamiento de Quimioterapia que consistiría en cuatro ciclos con un compuesto ¿? y dos ciclos con otro compuesto ¿?. Todos ellos serían de 21 días y las pautas a seguir siempre serían las mismas.
Me preguntan que cuándo quiero empezar la quimioterapia y respondo: YA! consultan agenda y puedo comenzar al día siguiente, digo un sí muy claro y entonces te realizan un electro y una analítica, en mi caso ya la tenía porque recientemente habían realizado una para la intervención.
Me explica el Doctor todos los efectos secundarios que son para tener en cuenta pero no asumirlos como si todos fueran a pasarte a ti. En ese momento hay que pensar que a ti no te va a pasar todo eso, porque tú eres fuerte como un roble y tienes plena confianza en el tratamiento.
A su vez te vuelve a explicar todo el proceso en el Hospital de Día, en la sección de Enfermería: Isabel que es cómo un ángel que te resuelve todas las dudas e incluso se anticipa a lo que te puede ocurrir. Te ofrecen un teléfono para consultas o dudas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario