Es un aspecto fundamental en nuestro aspecto físico, que aunque ya sabemos que eso no es lo importante, y que lo importante está en el interior. Es algo fuerte.
Desde el principio me dijeron que el pelo se caería, y que además sería todo.
Hay diferentes tipos de quimio y afecta de forma distinta a la caída del cabello, pero en mi caso, no hubo duda.
Este es un proceso que se debe aceptar, yo me había ido preparando porque me gusta ir con los deberes hechos. y ya me había cortado el pelo para no notar el contraste.
Consultamos a los entendidos, en mi caso en "ONCOESTéTICA" y nos dijeron que lo aconsejable es eliminar el pelo todo de una vez porque resulta muy duro ir notando como vas perdiendo pelo a partir del 14º día más o menos.
Allí nos dijeron que se podía hacer de una manera progresiva, no viendo como te rasuran y saliendo de allí con la peluca incorporada por lo que el impacto visual es menor.
Una vez en tu casa, una puede sustituir la peluca por cualquier turbante sin necesidad de ver la cabeza tan despejada.
Esa opción me pareció muy apropiada y después de elegir la peluca que más se parecía a mi pelo y corte habitual (pero más corto para evitar el rozamiento con los hombros y cuello) dejamos la cita para proceder a la sustitución del pelo por peluca en la fecha adecuada.
Lo tuve que adelantar un día porque empezaba ya a notar la pérdida de pelo.
El día de la elección de peluca compré también dos gorritos: uno sencillo y de color discreto para dormir y otro más coqueto a modo de turbante para estar en casa.
EL DÍA DEL CAMBIO DE LOOK
Quedamos por la tarde en Oncoestética que es una asociación que trabaja todo el tema de la estética en los procesos de cáncer, Jenifer es una de las profesionales que te atienden con mucha experiencia y tacto. Me colocaron en una zona reservada en donde yo no veía en ningún momento lo que me hacían, mientras Jenifer me iba retirando el pelo, otra compañera recogía los mechones que guardaba con delicadeza en una caja.
Finalizaron y me dieron la opción de verme o de hacerlo yo sola en mi casa. Mi decisión fue acertada porque allí me encontraba rodeada de personas y especialmente de mi hermana, decidí verme y que continuaran colocándome y explicándome el protocolo de la peluca.
Fue un instante, duro, pero mejor en compañía, creo que sola en el baño me habría inundado la tristeza, allí pasamos rápidamente a comentar lo guapísima que estaba con la peluca.
Prueba superada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario